Cómo leer a Tolstoi o escuchar a Beethoven cuando no se ha comido en días

La literatura ha podido conservarse gracias a unos cuantos en cada siglo, gracias a una élite, la gran mayoría de los seres humanos ha vivido, vive, al margen de tus bellas letras. El mundo actual, poblado de hambrientos, podría prescindir de las novelas, de los cuentos, de los poemas, pero jamás prescindirá de las vulgaridades llamadas alimentos. Para el campesino de Guerrero o de Tlaxcala es más importante un taco que las obras completas de Cervantes o de Molière, ¿o no? Cómo leer a Tolstoi o escuchar a Beethoven cuando no se ha comido en días.

Un párrafo de Tantadel, novela de René Avilés Fabila. Acá hay una brevísima reseña.

Acerca de Fuga de Letras

Por trabajo he editado, he traducido, he corregido, he escrito, incluso he parafraseado.
Esta entrada fue publicada en Letras y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

¿Algo que decir? Acá:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s