Pedaleando por la ciudad…

Durante mi camino en bicicleta del centro de Guadalajara al centro de Zapopan me topé con una señora curiosa. Yo esperaba el siga sobre la ciclovía, detenido junto a los autos; ella iba a cruzar la avenida cuando me gritó, un tanto histérica, “¡Ustedes se pasan los altos y nos atropellan!”. Era el único ciclista, ¿cuáles “ustedes”?, pensé. No le dije nada: yo estaba detenido por el alto, no era el tipo de ciclista que tenía en mente para su queja. Mientras emprendía su camino para cruzar siguió berreando, “Pero quieren todo” (sospecho que ella podría ser alguno de los vecinos de colonias que detestan las ciclovías).

Recordé otra ocasión: me detuve a comprar un agua, por la sed que da pedalear con este calor. Luego de la compra iba caminando por la banqueta, bebiendo el agua mineral y con la bici a un lado. A pesar de no ir sobre la banqueta pedaleando, otra señora (o tal vez era la misma, ¿cómo saberlo?) me dijo que me bajara de la banqueta, que allí era sólo para los peatones. No supe qué decirle para mostrarle su desatino: yo era un peatón en ese momento.

De estas anécdotas rescato algunos detalles:

  • es preocupante que existan adultos presumiblemente funcionales que no tengan la capacidad mental para discernir una realidad medianamente compleja, no plana, y no generalizar a primera vista (“ciclista en alto: se lo pasa”; “bici en banqueta: va pedaleando”);
  • hay gente que tiene una “idea recibida” de los ciclistas, prejuicios que les impiden convivir en el espacio público. En general: hay gente que tiene ideas recibidas de cualquier “grupo” al que no pertenezcan (gente que “odia” al feminismo sin saber bien qué es, homofóbicos que no saben que seguramente algún querido familiar suyo lo es, automovilistas que aborrecen a los ciclistas porque “las ciclovías nos quitan espacio y ellos son muy pocos”, personas que aseguran que “los judíos son avaros”, y un largo etcétera que daría para redactar un diccionario de prejuicios idiotas);
  • y, por último, quizá lo más importante: cuando tengan sed beban agua mineral, refresca más (lo digo yo, que hice una ruta de 10 km de ida y 10 de vuelta, justo al mediodía, con 34ºC).
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Acerca de Fuga de Letras

Por trabajo he editado, he traducido, he corregido, he escrito, incluso he parafraseado.
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